Mujeres palentinas, caballeros de honor

Desde el siglo XIV pueden portar la banda de oro que las igualaba a los caballeros.

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Es necesario trasladarnos al año 1386, reinaba Juan I, y como consecuencia de la batalla de Aljubarrota, Castilla quedó desguarnecida. Situación que fue aprovechada por Duque de Lancaster para asaltar la corona de Castilla.

 

Batalla Aljubarrota

Galicia fue su zona de entrada en la península. Primero asaltó La Coruña, luego Santiago y Orense; seguidamente encadeno varias batallas victoriosas en Castilla hasta llegar a Palencia. Aquí empezaron sus problemas.

 

Tanta batalla exigía la presencia en el frente de todos los recursos disponibles, esto tuvo una consecuencia trágica en la ciudad de Palencia, o al menos eso podemos entender: ¿Cómo iba a resistir la ciudad de Palencia, si todos sus soldados estaban en el frente? Pues fácil, las mujeres se encargaron de ello. No solo plantaron cara a los invasores, lograron derrotar a las tropas de Lancaster.

 

Duque de Lancaster

 

Las mujeres de Palencia, consiguieron la derrota con picardía y valor. Utilizaron los ropajes de sus hombres para hacer ver al enemigo lo que no era. Por la noche sigilosas, conformaron un ejército con rastrillos y guadañas para sorprender en pocos minutos al enemigo.

La gesta no debió ser fácil, decenas de ellas murieron, pero el orgullo les hizo poderosas y vencieron a un ejército muy superior, al que aparte de la derrota infligieron una humillación de leyenda.

Una gran hazaña, que tuvo consecuencias devastadoras para las tropas invasoras: acabaron renunciando en el Tratado de Bayona.

Juan I premio con el privilegio perpetuo a las mujeres de Palencia: caballeros de honor y portar la banda de oro que las igualaba a los caballeros.

 

Mesa de nogal rematada con una gran placa de mármol que da fe de tal privilegio.

 

Cada vez que suena el himno de la ciudad se hace referencia a esta capítulo de la historia palentina:

En tus muros se estrella Lancaster,
triunfa de él la mujer palentina

Himno de Palencia – Letra y música – Casa de Palencia en Madrid

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